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HipotiroidismoSignos y síntomas El hipotiroidismo describe una glándula tiroidea con una actividad disminuida que produce concentraciones bajas de hormonas tiroideas ("hipo" significa menos de lo normal). El hipotiroidismo afecta casi al 2% de la población, siendo mucho más común entre determinados grupos. Así por ejemplo, las mujeres son más propensas al hipotiroidismo que los hombres, y la incidencia se incrementa con la edad. Los pacientes hipotiroideos pueden presentar diversos síntomas: ganancia de peso, intolerancia al frío, bocio (inflamación del tiroides), piel seca y áspera, fatiga, estreñimiento, ritmo cardíaco lento, mala memoria o depresión. La causa más común de hipotiroidismo es la tiroiditis de Hashimoto: una enfermedad tiroidea autoinmune en la que el organismo desarrolla anticuerpos que atacan y destruyen el tejido tiroideo. El tiroides dañado no es capaz de producir las cantidades adecuadas de hormona tiroidea y el paciente se convierte en hipotiroideo. El hipotiroidismo es también el resultado final de los tratamientos del hipertiroidismo (como ocurre en la enfermedad de Grave o en el cáncer tiroideo), en los que la terapia requiere la extracción quirúrgica o extracción del tiroides con I131 radioactivo. Otras causas son el hipotiroidismo congénito, en el que el bebé nace sin glándula tiroidea; uno de cada 4.000 niños padece esta afección. Además, una afección pasajera conocida como tiroiditis posparto provoca hipotiroidismo en mujeres en los 12 meses siguientes al nacimiento del bebé. Se estima que un 5% de las embarazadas desarrollará tiroiditis posparto. El estado de depresión que suele denominarse "depresión posparto" puede ser de hecho el resultado de un funcionamiento anormal de la glándula tiroidea en estas mujeres. El diagnóstico del hipotiroidismo requiere el análisis de las concentraciones de TSH y T4 del paciente. Tanto los pacientes con hipotiroidismo sintomático como los pacientes con hipotiroidismo subclínico presentan una concentración elevada de TSH en la sangre. Los pacientes con hipotiroidismo sintomático presentan además una concentración baja de T4 libre, mientras que los valores normales de T4 libre son característicos de los pacientes con hipotiroidismo subclínico. Aunque el hipotiroidismo sintomático afecta de un 1 a un 2% de la población, la presencia de hipotiroidismo subclínico es más común. Se ha estimado que el 10% de la población normal y el 20% de las mujeres mayores padecen hipotiroidismo subclínico. Con frecuencia no se detecta esta enfermedad, ya que los síntomas son a menudo imprecisos e inespecíficos. Los ensayos para detectar la presencia de autoanticuerpos pueden ser también de utilidad para distinguir trastornos autoinmunes como la tiroiditis de Hashimoto. El tratamiento del hipotiroidismo requiere terapia de por vida de sustitución de hormonas tiroideas con levotiroxina. Durante el desarrollo del hipotiroidismo, el análisis de la TSH sérica constituye el mejor método para diagnosticar y evaluar todas las fases de la enfermedad. Un ensayo de T4 libre puede ayudar a estimar la gravedad de la enfermedad. Después del inicio de la terapia de sustitución de T4 o de modificar la dosis de T4, se puede conseguir la normalización del valor sérico de T4 en semanas. Un ensayo de T4 libre reflejará con exactitud la eficacia de la terapia de sustitución de T4 durante la fase aguda del tratamiento. La concentración sérica de TSH es engañosamente elevada en esta fase debido a la demora en el reajuste por parte de la hipófisis para la secreción de TSH. Cuando se consigue el equilibrio (normalmente después de seis a ocho semanas desde el inicio de la terapia de T4) la determinación de la concentración sérica de TSH vuelve a ser el mejor método para reflejar el estado tiroideo. |
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