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Estudios clínicos
Epidemiología de la hiperhomocisteinemiaLos niveles aumentan con la edad, siendo más elevados en los hombresLos datos de población extraídos del Estudio Cardíaco Framingham y del National Health and Nutrition Examination Study (NHANES, Estudio Nacional Estadounidense sobre Salud y Nutrición) indican que las concentraciones de homocisteína aumentan con la edad. El Dr. Peter Wilson, Director del Estudio Cardíaco Framingham, manifestó que los datos de homocisteína total en plasma e incluso de vitaminas en plasma o ingesta de vitaminas de 1.160 sujetos del estudio Framingham estuvieron disponibles durante el vigésimo examen. La concentración media de homocisteína en todos los sujetos de 67 o más años fue de 11,9 µmol/l. Las concentraciones de homocisteína resultaron mayores en hombres que en mujeres y aumentaban con la edad. El aumento por edad resultó significativo (P<0,001) tanto en hombres como en mujeres, incluso después de ajustar la concentración de vitaminas en plasma. Los datos del tercer estudio NHANES también reflejaron el aumento de las concentraciones de homocisteína en plasma según la edad y mostraron que apenas existen diferencian entre grupos étnicos. ![]()
Según el Dr. Wilson, resulta interesante la relación epidemiológica entre vitaminas y niveles de homocisteína. Si en el estudio Framingham, la cohorte de edad de 67 a 96 años se divide en deciles según el folato en plasma, los sujetos de los dos deciles inferiores presentan una concentración de homocisteína de 15,6 y 13,7 micromoles por litros respectivamente, lo que supone unos valores mucho mayores que la media de 11,0 micromoles por litro en los participantes de los deciles superiores (P<0,01). Una relación parecida también es válida para las vitaminas B12 (cobalamina) y B6 (piridoxina). Aproximadamente el 30% de los participantes en el estudio Framingham tienen niveles nutricionales por debajo de lo normal, lo que contribuye a la hiperhomocisteinemia. Las fuentes dietéticas de folatos incluyen cereales, verduras de hojas verdes, frutos secos y zumo de naranja. En 1996, la Food and Drug Administration (FDA, Agencia americana para el Control de Alimentos y Medicamentos) autorizó el suplemento de folato en granos de harina y cereales. Aunque en un principio esto se indicó para tratar las incidencias de los defectos en el tubo neural, dicho suplemento produjo un descenso significativo de las concentraciones totales de homocisteína. Aunque puede resultar beneficioso aumentar el suplemento de folato mediante una cantidad adicional para reducir posteriormente la incidencia de hiperhomocisteinemia, el Dr. Wilson manifestó que se requieren datos adicionales antes de que se pueda tratar adecuadamente al sujeto. El Dr. Wilson hizo hincapié en que hay que tener en cuenta distintas consideraciones de mediciones a la hora de evaluar la homocisteína y otros factores de riesgo de cardiopatía isquémica emergentes. Esto incluye estandarización de pruebas, variabilidad del ensayo, correlación con los factores de riesgo aceptados actualmente, posibilidad de efectos no lineales, el potencial para mejorar la predicción de riesgos y el coste de los ensayos. Los nuevos indicadores de riesgo de CI deberían estudiarse con técnicas estándar, mostrar poca variabilidad entre laboratorios y realizarse en laboratorios que cumplan con los patrones homologados por los Centros de Control de Enfermedades o el Colegio de Anatomopatólogos Americanos. Además, el marcador debería tener una escasa variabilidad biológica. Por ejemplo, mientras que el fibrinógeno y otros reactivos de fase aguda son marcadores útiles en un individuo, presentan una gran variabilidad entre sujetos distintos. La homocisteína, en cambio, muestra poca variabilidad en grupos e individuos, puede resistir a diversos problemas en el manejo de la muestras (por ejemplo, ciclos de congelación y descongelación) y se está convirtiendo en un ensayo estándar cada vez más importante. Los nuevos factores de riesgo deben mejorar los algoritmos de valoración de riesgo. Apenas contribuyen si no sirven para complementar la estratificación de riesgo existente o proporcionar información con el mismo o menor coste. Por último, algunos de los factores de riesgo emergentes proporcionarán datos en un formato no lineal. Las variables de grupos subyacentes pueden deberse a efectos genéticos. Por lo tanto, los algoritmos interpretativos deben manipular los datos antes de poder facilitar predicciones sobre los factores de riesgo individuales. Dr. Peter W. F. Wilson, Los estudios clínicos se han llevado a cabo con el apoyo docente ilimitado de la División de Diagnósticos de Abbott, perteneciente a los Laboratorios Abbott. |
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