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La mayoría de las células del páncreas forman glándulas exocrinas que
producen los jugos pancreáticos. Los pequeños conductos transportan estos
jugos pancreáticos a los conductos biliares y, finalmente, al intestino
delgado. Un pequeño porcentaje de las células del páncreas son células
endocrinas. Estas células liberan dos hormonas, insulina y glucagón, muy
importantes para el control de la cantidad de azúcar en la sangre. Las
células exocrinas y las células endocrinas del páncreas forman tipos de
tumores completamente diferentes.
Los tumores del páncreas exocrino suelen ser adenocarcinomas, es decir,
formados por las células glandulares. Un 95% de los carcinomas de páncreas
son adenocarcinomas. Menos comunes son los tumores del páncreas exocrino
denominados: carcinomas adenoescamosos, carcinomas de células escamosas
y carcinomas de células gigantes. El tratamiento de los tumores del páncreas
exocrino se basa fundamentalmente en el grado de la metástasis y no en
el tipo concreto de carcinoma.
Los tumores del páncreas endocrino son mucho menos comunes. Se denominan
según el tipo de hormona que produzcan. Los tumores que producen insulina
se conocen como insulinomas, y los tumores que producen glucagón se denominan
glucagonomas. En algunos casos, los tumores pueden producir también otras
hormonas. La mayoría de los tumores del páncreas endocrino son benignos.
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