Tiroides
Abbott ofrece un número importante de pruebas para el diagnóstico y seguimiento de enfermedades relacionadas con las glándulas del sistema neuroendocrino. Un miembro importante de este conjunto de glándulas es el tiroides.
El eje hipotálamo-hipófisis-tiroides es el elemento clave en la fisiología del tiroides y el punto de referencia para el diagnóstico de las alteraciones de la función tiroidea. Por ello los protocolos diagnósticos de la patología tiroidea pasan por el análisis de las hormonas tiroideas T4 (tiroxina), T3 (tironina) y de la hormona TSH (tirotropina) secretada por la hipófisis.
La mayoría de las enfermedades tiroideas se manifiestan por alteraciones cuantitativas o cualitativas en la secreción de sus hormonas. Una secreción insuficiente conduce al síndrome hipotiroideo, cuya característica más relevante es el descenso en el consumo calórico. Por el contrario, el aumento en la secreción de hormonas tiroideas trae consigo un incremento del metabolismo general del organismo, estado que se conoce como hipertiroidismo.
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